Guzmán abandonó la idea de una inflación del 29%: qué índice busca y cómo piensa lograrlo

Guzmán abandonó la idea de una inflación del 29%: qué índice busca y cómo piensa lograrlo
En el equipo oficial admiten como una derrota que los precios se hayan desviado de la pauta original del 29% escrita por Guzmán en el Presupuesto 2021
Por Claudio Zlotnik
17.06.2021 06.49hs Economía

El equipo económico recibió el último dato de inflación -3,3% de mayo difundido en la tarde del miércoles por el Indec- con serenidad. Funcionarios consultados por iProfesional aseguran que el registro fue "mejor al esperado". Sobre todo porque la suba en el rubro de los alimentos resultó un par de décimas por debajo (3,1%), el menor valor en seis meses.

Eso sí: en el equipo oficial admiten como una derrota que los precios se hayan desviado claramente de la pauta original del 29% escrita por Martín Guzmán en el Presupuesto 2021. Una proyección que ya quedó desvirtuada.

A cambio, en el elenco oficial afirman que "es totalmente posible" que la inflación de este año cierre en torno del 40%. Incluso algo más abajo, alrededor del 38%.

Aunque el objetivo central -en plena campaña hacia las elecciones de medio término- estará puesto en lo que suceda con el precio de la comida. "Como mínimo buscamos que al menos termine en la misma línea que la inflación general; no por arriba, como viene sucediendo en los últimos años", dice la fuente consultada.

Para que la pauta "extraoficial" del 40% sea cumplible, la inflación promedio de acá hasta fin de año debería situarse alrededor del 2,3% mensual.

La perspectiva, argumentan los funcionarios, es con una clara tendencia a la baja durante todo el segundo semestre.

De todas formas, por ahora, la expectativa del mercado de las consultoras ubican la pauta anual más cerca del 50% que del 40%. De hecho, en los últimos 12 meses (mayo 2020-mayo 2021) fue de 48,8%.

Otro dato preocupante que ilustra la actual dinámica: mayo del año pasado había dado un IPC de apenas 1,5%, con la economía prácticamente cerrada por la pandemia. Desde que las actividades fueron reabriendo, los precios escalaron.

Para este mes de junio, consultoras que monitorean los precios semanalmente (LCG-Ecolatina y Eco Go) estiman que el índice de este mes estará entre 3% y 3,3%. Es decir, no se observa una declinación de la magnitud que necesita el Gobierno para cumplir con su "nueva" pauta del 40%.

De hecho, Ecolatina sugiere en su último reporte que la inflación de 2021 se acercará al 47%.

¿Por qué podría desacelerar el proceso inflacionario? ¿Tiene chances el Gobierno de llegar a las elecciones con una inflación sensiblemente más baja?

Desde el equipo económico creen que, por primera vez desde que se puso en práctica ya hace un par de meses, el letargo del "crawling peg" (mini devaluación diaria del tipo de cambio oficial) está dando los resultados buscados: básicamente que ayude al enfriamiento en la suba de los precios.

Hay varios motivos por los cuales el Gobierno se aferra a la, por ahora, ilusión de que aminore la dinámica inflacionaria. "Están dadas las condiciones para que mes a mes vaya bajando la inflación", aseguró el ministro Martín Guzmán. ¿Cuáles son las variables que controla y que vigilarán hasta las elecciones?

En el equipo oficial admiten como una derrota que los precios se hayan desviado de la pauta original del 29%

1. Efecto "dólar dormido"

Lo mencionado más arriba: en mayo, por ejemplo, el dólar mayorista subió tan sólo 1,2%, prácticamente la tercera parte del 3,3% de la inflación.

En abril hubo un recorrido similar: contra una inflación del 4,1%, el dólar había trepado 1,4%.

Hasta el momento, esa estrategia no había dado resultados porque la inflación, en vez de disminuir, se iba para arriba.

Pero de lo que no cabe ninguna duda es de que se trata de una estrategia peligrosa, de cara al corto plazo.

Sin embargo, en las últimas semanas, hubo un dato a favor. La revaluación de las monedas latinoamericanas, y de los países emergentes en general, detuvo el proceso de atraso cambiario en la Argentina.

Un último informe de Quinquela Fondos da cuenta de ese "viento a favor": el mes pasado, por caso, el tipo de cambio multilateral se mantuvo constante. No perdió terreno frente al resto de las monedas a pesar de que el dólar subió en la Argentina apenas la tercera parte que la inflación.

De todas formas, la tendencia resulta preocupante. No debería tomarse como determinante lo sucedido en mayo: en el acumulado enero-mayo, la moneda local perdió un 5,9% de competitividad frente a la brasileña. Y un 4,9% en relación al resto de los países con los que comercia la Argentina, siempre de acuerdo al informe de Quinquela.

Para tener en cuenta: el dólar mayorista que hoy roza los $95 es comparable con uno de $150 después de la explosión de la convertibilidad en 2002 (en junio de ese entonces, el dólar pasó a $4). Paradojas del destino, ese es el precio que hoy tiene el dólar "blue".

Durante el gobierno de Néstor Kirchner -entre 2003 y 2007-, el precio promedio del dólar equivalía a un valor actual de $116 aproximadamente.

Más acá en el tiempo, el precio promedio del "blue" durante el segundo mandato de Cristina Kirchner (2012-2015) se correspondería con una cotización actual de $90. En línea con lo que hoy vale el "oficial" mayorista.

2. Tarifas congeladas

Luego de habilitar subas de 9% en las boletas de electricidad (7% en la provincia de Buenos Aires) y de 6% en las de gas (en todo el país, pero de 4% para las pymes), el Gobierno prometió que volverá al congelamiento de las tarifas por lo que resta del año.

La cuestión, incluso, provocó un áspero debate en la interna de la coalición gobernante ya que Guzmán pretendía subas de 30% promedio, con el objetivo de que no se disparen los subsidios energéticos.

Según ASAP los subsidios energéticos acumulados a abril de 2021 fueron $152.800 millones y aumentaron 128% (más que se duplicaron) respecto a igual periodo de 2020.

3. Combustibles sin (más) cambios

También está la decisión política de mantener sin cambios los precios en los surtidores, luego de bruscas alzas consecutivas desde agosto del año pasado provocando un foco inflacionario. No sólo por el impacto directo en el índice de precios sino por el que el incremento de los combustibles tiene en los costos de las empresas.

En efecto, en los últimos diez meses hubo 12 aumentos de las naftas y del gasoil, con un acumulado del 70%. Ahora esa dinámica se cortó de cuajo, según lo anunciado por el propio titular de YPF, Pablo González.

En el equipo oficial afirman que "es totalmente posible" que la inflación de este año cierre en torno del 40%

Alimentos, la gran preocupación

¿Alcanzan estas anclas para desactivar gran parte del efecto inflacionario? No hay dudas de que se trata de medidas potentes. Pero también lo es el hecho de que la Argentina viene con una dinámica muy complicada desde el año 2018. ¿Cómo cortar las expectativas si se tiene en cuenta que el Gobierno, de ahora en más, acumulará desequilibrios en el frente cambiario y fiscal? Es todo un desafío.

De hecho, el Gobierno empezó a convocar a las principales empresas alimenticias, con el objetivo de que enfríen esas expectativas hacia la suba de los precios. Allí el desafío es doble: Comercio Interior acaba de liberar los precios de 70.000 productos, que estaban controlados a través del programa de "Precios Máximos".

Las próximas semanas serán decisivas para constatar si lo percibido el mes pasado -leve desaceleración de los precios- se mantiene (y profundiza) en el tiempo. En el segundo semestre. El semestre de las elecciones. Ni más ni menos.

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