¿Sin agenda kirchnerista?: los proyectos clave que no podrá tratar el Gobierno si repiten los números de las PASO

¿Sin agenda kirchnerista?: los proyectos clave que no podrá tratar el Gobierno si repiten los números de las PASO
Si se repitieran los números el 14 de noviembre, el oficialismo se quedaría sin quórum propio en el Senado y como segunda minoría en la Cámara de Diputados
Por Sebastian Albornos
13.09.2021 10.50hs Legales

La derrota que sufrió el Frente de Todos en las elecciones primarias (PASO) abrió un escenario muy difícil para el Gobierno en el Congreso.

Si se repitieran los números de las PASO el 14 de noviembre, el oficialismo se quedaría sin quórum propio en el Senado y como segunda minoría en la Cámara de Diputados.

En el Senado, la bancada que lidera la vicepresidenta Cristina Kirchner perdería la mayoría que tiene actualmente si los resultados no cambian.

Además de la caída ante Juntos por el Cambio en la provincia de Buenos Aires, perdió en distritos como La Pampa, San Luis y Santa Fe, donde se esperaba que ganara claramente.

El espacio de Cristina Kirchner en el Senado se quedaría sin mayoría propia
El espacio de Cristina Kirchner en el Senado se quedaría sin mayoría propia

Sin agenda propia

Sin mayoría, el Frente de Todos no podrá avanzar con los temas que consideraba más relevantes en su agenda legislativa y que son resistidos por la oposición: el postergado proyecto de reforma de la Justicia Federal que aprobó en el Senado en agosto del año pasado, pero que quedó trunco en Diputados, precisamente por la imposibilidad de alcanzar la cantidad de votos necesaria.

El punto central de esa iniciativa es la unificación de los fueros Criminal y Correccional Federal y Nacional en lo Penal Económico, bajo la denominación de fuero Penal Federal con asiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para el cual se crean 23 nuevos juzgados.

Pese al rechazo de la oposición, que considera que el proyecto es un intento de "copar" la Justicia Federal, la reforma podría incluso ampliarse e incorporar nuevos elementos, dado que la propia vicepresidenta Cristina Kirchner había dicho, en oportunidad del tratamiento de esta iniciativa, que el país "todavía se debe una verdadera reforma judicial".

El otro asunto que quedaría pendiente para el oficialismo en Diputados es la reforma del Ministerio Público Fiscal, con la que el kirchnerismo apunta, principalmente, a remover al procurador general, Eduardo Casal, quien ocupa interinamente el cargo desde la renuncia de Alejandra Gils Carbó en 2017.

El proyecto surgió el año pasado del círculo de senadores más cercanos a Cristina Kirchner y, tras su aprobación en la Cámara alta, también quedó trabado en la cámara baja, donde el Frente de Todos nunca logró reunir el consenso necesario para convertirlo en ley.

Se trata de la iniciativa más sensible porque no solo reduce la mayoría que se requiere en el Senado para designar al procurador general (que pasa de los dos tercios a 37 votos) sino que modifica la integración del tribunal de enjuiciamiento de la Procuración General y le otorga mayor poder de control a la Comisión Bicameral del Ministerio Público del Congreso.

El Frente de Todos no alcanzaría a ser la primera minoría en Diputados por lo que tampoco tendría la posibilidad de sumar peso en esa comisión, que incide en la política criminal de los fiscales.

A esas dos iniciativas se le suma una propuesta que quedaría trunca: la de avanzar con una reforma del sistema de salud, tema que fue planteado hace pocos meses por Cristina Kirchner y que puso en alerta a las obras sociales y a las empresas de medicina prepaga, que temen a una suerte de estatización.

Si bien el Gobierno negó que piense llevar adelante una medida de ese tipo, tampoco quedó claro cuál es la reforma que el kirchnerismo tiene en mente, dado que hasta ahora la idea no se corporizó en un proyecto de ley. Lo que sí se confirmó fue la decisión de avanzar con esa reforma.

El encargado de plantearlo fue Daniel Gollán, segundo candidato a diputado nacional del Frente de Todos por la provincia de Buenos Aires, ex ministro de Salud bonaerense -y de la Nación- y número puesto para encabezar la Comisión de Salud de la Cámara baja.

Recientemente, el candidato afirmó: "La enorme mayoría de los sanitaristas de todos los colores políticos estamos de acuerdo para ir corrigiendo los problemas para hacer más eficiente el sistema de salud". En un intento por de ahuyentar los fantasmas sobre una supuesta estatización, Gollán ratificó que llevará "estas ideas al Parlamento" pero aclaró que "que no es contra nadie" y que "en el debate estarán incluidos todos los actores del sector".

En el Senado

En cuanto a la composición de la cámara alta, el Frente de Todos perdió contra Juntos por el Cambio en seis de las ocho provincias que elegirán senadores nacionales en noviembre: Chubut, Corrientes, Córdoba, La Pampa, Mendoza y Santa Fe. Solo pudo ganar en Tucumán y Catamarca.

Cada uno de esos distritos elegirá tres senadores (dos para la lista ganadora y uno para la segunda) y si los resultados de las PASO se repitieran el oficialismo perdería dos de las tres bancas que hoy tiene por Chubut; una de las dos por Corrientes; una de las dos por La Pampa; otra por Santa Fe y la única que tiene por Córdoba.

Es decir, pasaría de los 41 senadores que actualmente le garantizan el control de la Cámara alta a 35. Esto la obligaría a negociar con la oposición y con senadores de fuerzas provinciales, quienes harían valer su acompañamiento.

Y es que el Frente de Todos pone en juego 15 escaños y perdería seis de ellos si en noviembre le toca la misma suerte que en las PASO. Por su parte, Juntos por el Cambio arriesga nueve lugares y sumaría cinco, por lo que su interbloque de 26 senadores crecería hasta los 31.

El kirchnerismo podría perder la primera minoría en Diputados y la presidencia de Sergio Massa podría estar en peligro
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Cómo quedaría Diputados

La Cámara baja mantendría el equilibrio de fuerzas que tuvo hasta el momento si los números de las PASO se repiten exactamente de la misma manera en noviembre. Sin embargo, la bancada que lidera Máximo Kirchner corre el riesgo de quedar relegada ante el interbloque del PRO, la UCR y la Coalición Cívica.

El Frente de Todos quedaría con 115 votos propios, mientras que Juntos por el Cambio llegaría a las 118.

De esta manera, se mantendría la situación en la que ningún espacio alcanza por sí solo el quórum de 129, dado que en la Cámara baja hay una mayor presencia que en el Senado de terceras y cuartas fuerzas, a las que en diciembre podrían sumarse los libertarios/liberales de Javier Milei y José Luis Espert, si se repiten los guarismos.