Confidencial: Cristina le soltó la mano a Alberto y solo piensa en tomar el control tras elecciones

Confidencial: Cristina le soltó la mano a Alberto y solo piensa en tomar el control tras elecciones
La crisis que llevó al cambio del gabinete de Alberto Fernández dejó heridas que solamente pueden sanarse dando vuelta la elección en noviembre
Por S.R.
20.09.2021 13.00hs Política

La crisis fue brutal. El juego de presiones único, pocas veces visto. El kirchnerismo sacó a relucir sus dos características más notorias: es la estructura articulada de poder más ordenada y aceitada de los últimos 30 años; y tiene la disposición, la decisión, más extraordinaria para avanzar por sus objetivos.

No duda, nunca. Si Cristina da la orden: "Renuncien", nadie pregunta por qué, nadie explica "mañana", nadie vacila.

Parece ser tal combinación de aptitudes, demasiado, para el desordenado y casi siempre derrotado peronismo de la Ciudad de Buenos Aires, la base de sustentación íntima del Presidente, al margen del poco contundente apoyo de los gobernadores.

Ninguno de ellos quiere "cruzarse" con Cristina. Apoyan al Presidente sí, un poquito, en privado, tal vez se la jueguen con tuit, del que, llegado el caso, puedan culpar a un community manager. Un jefe de gabinete provincial comentaba rogando preservación de identidad: "Cristina es de temer. Sí, nosotros tenemos el poder acá en nuestra provincia, pero si nos enfrentamos a ella no sabemos por cuánto". Todos piensan igual.

En La Cámpora aseguran que "Cristina odia a Alberto", incluso "más que a Macri"

Por eso Alberto ha estado acompañado más por su soledad que por los gobernadores. La pérdida en esta pelea de su vocero y amigo de tantos años Juan Pablo Biondi, solamente porque Cristina sin nombrarlo lo aludió en una carta, es todo un símbolo.

Las dudas sobre quién perdió y quién ganó en esta puja son ridículas. La principal disputa era por el momento en que se producirían los cambios, si ahora o después de las elecciones de noviembre. Y Cristina los impuso ahora. Y se acabó. Quería la cabeza de Santiago Cafiero y si bien el presidente logró darle un premio consuelo, se llevó esa cabeza. Esta dicho lo de Biondi.

La Cámpora le apuntaba hacía meses a Nicolás Trotta, que este lunes volverá a conducir la UMET, y si bien Sergio Berni (cirstinista) era el principal atacante de Sabina Frederic, nadie del cristinismo la quería ahí y obviamente, también se la cargaron.

De modo que la duda sobre quien ganó es para un programa de comedia. Ganó Cristina y no hay nada que alegar. Ahora bien, ¿esta victoria cura las heridas y es un nuevo comienzo con todos tirando para el mismo lado?

"Olvidate, acá hay mucha sangre por correr, porque a esta altura Cristina se siente traicionada por Alberto, lo odia, y al albertismo, más que (Mauricio) Macri, porque Macri no acordó nada con ella, ni lo eligió para ninguna cosa; lo de Alberto y su grupo, creyendo que pueden disputarle, es imperdonable para Cristina, ni en pedo esto no terminó", sentencia un conocedor de la interna oficialista.

Martín Guzmán pudo mantener su cargo, pero va a tener que cambiar la política que llevaba adelante, va a salir a repartir, a "ejecutar" ese presupuesto subejecutado que señala Cristina en su tremenda carta que en definitiva fue la que terminó la crisis, porque fue un ultimátum que el presidente entendió.

Pero ese reparto en el mejor de los casos, según los propios cristinistas, va a ayudar a no incrementar las diferencias en noviembre: "acá darlo vuelta en dos meses es imposible, hay que evitar que esto sea peor y es el único modo", explica un diputado ultra K, que no es Fernanda Vallejos.

Evitar que sea peor, es no dejar de ser, al menos, primera minoría en ambas Cámaras del parlamento. Con el resultado de las PASO, el oficialismo tiene uno más que Juntos en diputados y 3 más que Juntos en el Senado. Si los resultados se amplían la cosa se da vuelta.

El gabinete designado, tanto los nuevos ministros como los sobrevivientes, es de transición, lo aseguran ambas partes del litigio. La mayoría de sus miembros va a volver a sus tareas habituales después de noviembre.

"Cuando Alberto sea definitiva y totalmente vencido en noviembre, vamos a tener que tomar el control completo de todo, porque no podemos permitir que el peronismo desaparezca y pierda toda chance para 2023, que es lo que va a pasar si seguimos con esto. Es cuestión de supervivencia, o tomamos el control o nos extinguimos, a Alberto no le importará porque ya está extinguido, pero nosotros tenemos un proyecto", asegura un camporista muy querido por la ex presidenta.

Aseguran que Cristina le soltó la mano a Alberto y solo piensa en tomar el control tras elecciones

iProfesional volvió a recurrir a aquella fuente histórica del kirchnerismo que en medio de la crisis y preguntado sobre si Alberto iba a aguantar la embestida, contestó "Leónidas no es". Sonreía, canchero: "¿viste que no era Leónidas?" nos dijo, y soltó la carcajada: "No nos dura un round este muchacho no entiendo porque llegó hasta acá, debe tener un problema de autopercepción o falta de sentido del ridículo. Para nosotros está muerto, se cavó la fosa", sentenció, cambiando el gesto de la risa algo mucho menos amable que puede leerse como amenazante.

Nada terminó, para el kirchnerismo la guerra concluye cuando el rival perece, políticamente hablando claro. El camino a noviembre está sembrado de espinas y el de noviembre en adelante, es un campo minado.