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Alberto Arizu, CEO de Luigi Bosca: "Este año se reforzó el vínculo entre el vino y el consumidor"

Alberto Arizu, CEO de Luigi Bosca: "Este año se reforzó el vínculo entre el vino y el consumidor"
El CEO de Luigi Bosca dialogó con iProfesional sobre los cambios que experimentó la industria en la Argentina tras meses de pandemia
Por Juan Diego Wasilevsky
01.12.2020 20.20hs Vinos & Bodegas

"Si hablamos en términos cuantitativos y cualitativos, el 2020 está terminando de manera positiva para el vino argentino", reflexiona Alberto Arizu, CEO de la reconocida bodega Luigi Bosca y uno de los referentes de un sector que, en un comienzo, sintió el impacto (así como el resto de las ramas de actividad) de la pandemia y las sucesivas restricciones.

Con restaurantes, bares de vinos y hoteles completamente cerrados y, además, la imposibilidad de reunirse con amigos o familiares, la primera mitad de la cuarentena fue compleja para las bodegas, que debieron adaptarse a la nueva realidad.

Sin embargo, la experiencia fue muy positiva. Arizu está convencido de que el sector en su conjunto tuvo la sensibilidad para entender el contexto y actuar en consecuencia, dando lugar a un proceso de fortalecimiento del vínculo entre los consumidores y el vino.

"No tengo dudas de que, de todas las bebidas, la que estuvo más cerca de los consumidores en estos últimos meses fue el vino", recalcó en un diálogo con iProfesional.

-Si hubo un cambio drástico en cuanto a la dinámica de consumo este año, ese fue el protagonismo que adquirió el hogar como ámbito dominante...

-Sí, la cuarentena repercutió muy fuerte en el canal de hotelería, restaurantes y empresas de catering, pero se compensó con un mayor consumo en el hogar, con lo cual, el canal de supermercados, hipermercados y vinotecas tuvo un buen desempeño. A esto hay que sumar la excelente performance de las plataformas online. Y fue un buen año en ventas porque, como pudimos comprobar en el caso de Luigi Bosca, hubo dos fenómenos importantes: la gente dedicó más tiempo a la cocina, como un instante de relax, y además, consumió mejor, con un precio promedio más alto que el habitual, en parte porque hubo gastos postergados. Todo esto repercutió, en nuestro caso, en que haya crecido mucho la comercialización de vinos de gamas más altas. De hecho, fue un gran año para los vinos más caros, los de colección y las etiquetas más exclusivas. Esto se empezó a notar a partir de julio y agosto. Y si hay algo para destacar es que, de todas las bebidas, la que estuvo más cerca de los consumidores fue el vino. Es más: se reforzó el vínculo entre el consumidor y el vino.

-¿Por qué?

-Porque en el vínculo con el consumidor, el vino estuvo a la altura de las circunstancias en todos estos meses. Desde la industria mantuvimos y potenciamos ese vínculo, utilizando todo tipo de plataformas para seguir en contacto. En nuestro caso, todo nuestro equipo, sobre todo los enólogos y comerciales, realizaron muchísimas degustaciones virtuales y capacitaciones y el alcance ha sido fenomenal. Hicimos tastings para más de 100 personas que serían muy difíciles de organizar de manera presencial y todo funcionó muy bien.

"De todas las bebidas, la que estuvo más cerca de los consumidores en estos últimos meses fue el vino", afirma Arizu

-En todo este nuevo contexto, ¿qué categoría en general se vio más perjudicada por esa nueva realidad?

-Espumantes, porque hubo menos ocasiones de consumo. Al no poder organizarse fiestas o celebraciones, la gente tendió a consumir más vino que espumantes.

-Hablando de reforzar el vínculo, en el caso de Luigi Bosca dieron un paso clave con el lanzamiento de la plataforma de ecommerce. ¿Cómo fue la experiencia?

-Funcionó muy bien y nos permitió estar muy cerca de los clientes. Hicimos un gran trabajo para resolver todo lo vinculado con la entrega y la logística. Nos tuvimos que acomodar y hacer eficientes esos procesos y el resultado es muy positivo. El avance que hubo en las ventas online ha sido tremendo. Y todo en poquísimo tiempo. Tuvimos un aprendizaje que, en otro contexto, nos pudo haber llevado años. Ahora contamos con una herramienta que llegó para quedarse. Pero es importante señalar que el canal online no es competidor de los canales tradicionales: es un potenciador. Y va mucho más allá de hablar de ventas online, estamos hablando de la famosa omnicanalidad. ¿Qué implica esto? Que un mismo consumidor compra un vino en la vinoteca, en el supermercado, en el restaurante y también de manera directa. Es una mirada fundamental, porque pone al consumidor en el centro de la escena.

Luigi Bosca está a un paso de cumplir 120 años de historia

-¿Y qué proyecciones trazan desde la bodega de cara al 2021 en cuanto a la demanda doméstica?

-Proyectamos un 2021 en una línea similar con este año. Prevemos tener un año bueno. Ahí influirá la recomposición del canal de restaurantes. La pregunta es qué tamaño va a tener ese mercado, porque se mantienen algunas restricciones. Pero no tenemos dudas de que el regreso va a ser con fuerza, porque la gente postergó mucho un hábito como salir a comer y eso es algo que está muy arraigado entre los argentinos. Y vamos a ver, con este regreso del canal on premise, cómo se desarrolla el consumo en el hogar, que este año ha sido muy fuerte.

-¿Qué proyectos tienen para el 2021 tras un año tan desafiante para la economía en general?

-Por lo pronto, estaremos cumpliendo 120 años de historia y eso lo celebraremos como corresponde. No hay muchas compañías, y no hablo solo de bodegas, que en la Argentina estén en manos de la familia fundadora tras más de un siglo de trayectoria. Eso nos llena de orgullo y nos hemos preparado con nuevos vinos y proyectos muy interesantes, como transformar a Mendoza en un destino de lujo, pensando no solo en el público local sino también en el público regional. Y con esa idea estaremos preparando una serie de experiencias. El otro gran foco estará puesto en nuestro portafolio de vinos y en ese sentido, estamos trabajando muchísimo en pensar nuestra marca más allá de lo que significa el Malbec. Confiamos mucho en el potencial del Cabernet Sauvignon de Argentina; es la categoría más importante del mundo y nosotros queremos pisar muy fuerte, a partir de nuestras habilidades técnicas y de las características de nuestros terruños. Son vinos auténticos, muy diferentes a los de otras latitudes. El potencial es realmente enorme y estamos preparados.